miércoles, 8 de junio de 2011

KRIYA YOGA y su significado


La palabra Kriya está compuesta de dos sílabas, kri y yá. En Sánscrito, kri significa karma dhatu -, acción de los elementos y Ya significa Alma o Atma. La palabra Kriya indica acción del Alma o prána karma. La primera acción del Alma y la más importante es la respiración. La unión entre la respiración y el Alma en cada inhalación y exhalación es llamada Kriya, esto es verdadero karma. La persona que continuamente observa en cada momento la unión del Alma con su respiración o prana karma es llamada Kriya yogui.

  Yoga significa unión. Sin embargo, describir Kriya yoga con palabras tiene poco sentido. Una persona podría comprenderlo únicamente a través de la práctica. Si deseas saber qué es una manzana, una simple descripción no es suficiente. Coge la fruta, tócala, huélela, mírala y degústala, entonces comprobarás lo que habías oído sobre ella e inmediatamente comprenderás qué es una manzana. Con el Kriya Yoga sucede exactamente lo mismo.

La práctica de Kriya Yoga está basada en la respiración, el cerebro y la espina dorsal. La respiración es el mediador entre el Alma y la mente. El cerebro lo es entre los órganos de los sentidos y la mente. Todas nuestras acciones físicas están reflejadas en nuestros órganos de los sentidos a través del intermediario de la parte inferior del cerebro, la espina dorsal. Desde este lugar donde la mente inferior está situada pasamos a la mente superior, después a la respiración y finalmente de la respiración al Alma. Y luego a la inversa.

La respiración juega un papel muy importante y se asemeja a un cuerpo extraño. El cerebro está conectado a la mente y la mente lo está a chitta. Chiua está compuesta de cinco acciones, o cinco mentes, que crean cincuenta tipos de resultados diferentes. Chitta está por lo tanto compuesta de cinco mentes que crean veinticinco cualidades o naturalezas, cada una creando dos resultados, uno positivo y otro negativo, llamados vrittis, creando, de este modo, cincuenta tipos de resultados diferentes. Los vrittis son creados por chitta, la mente superior, directamente desde el Alma por medio de la respiración. El objeto del Yoga es el control de las acciones de chIIta (yogah chitta vritti nirodhah).

La mente está en constante movimiento. Nuestras acciones, tanto internas como externas, cambian constantemente y son reflejadas por nuestra respiración. Cuando tenemos miedo, la respiración está agitada, cuando sentimos alegría, la respiración es diferente, también lo es cuando estamos enfadados o atravesamos cualquier tipo de emoción. Cuando la respiración está en calma, la mente está en calma, una respiración rápida genera una estado mental de agitación: nischale nischalo bhabet chale bate chala chittam. Sólo por medio de la respiración podemos controlar chitta y llegar al estado llamado nirodhah. Nirodhah significa cerrar, encerrar bajo llave, lo cual significa detener todas las acciones (vrittis) de chitta y así tener fácil acceso al estado de yoga. El control de chitta, deteniendo los vrittis o acciones de la mente, es obtenido mediante el control de la respiración.

La técnica de Kriya yoga está reflejada en el Guru Mukhi Vidya (Sruti Sastra)- esto significa que ha de ser transmitida de Maestro a discípulo, por un genuino Maestro realizado a través de una iniciación y de enseñanzas prácticas. No es posible adquirir este conocimiento mediante literatura, lecciones, charlas, etc.

La técnica consiste en seis niveles de práctica, conocidos como primer Kriya, segundo kriya, etc. Cada uno de ellos esta compuesto de varios pasos a seguir. La iniciación en los Altos Kriyas depende de la práctica y dominio de los primeros.

PRIMER KRIYA, consiste en 8 pasos

  1. Khecharj Mudra    5. Mahamudra
  2. Aum Kausala    6. Kriya Proper
  3. Guru Pranam      7. Paravasta (verdadero estado de meditación)
  4. Hang Sa Sadhana    8 Jyoti Mudra

Estas ocho partes otorgan al principiante una correcta comprensión de su propio Prana, vida y el dominio de su respiración, espina y cerebro, que es la base de todos los demás Kriyas. El primer Kriya también aporta al practicante desarrollo y regulación de su respiración. El principiante está en constante realización de la luz divina, sonido y vibración y aunque la meditación está por encima de estas tres cualidades divinas, le ayudan a mantener una correcta concentración.

Aquí no está fuera de contexto mencionar que Lahiri Mahasaya prescribió una técnica. Shriyukteswarji solía mencionarla de vez en cuando a mi maestro y él también la utilizaba todo el tiempo en su vida diaria. La técnica se llama shamvabi mudra, esto significa que las cosas son posibles. El estado de shamvabi mudra puede ser observado en la forma en que Shriyukteswarji solía sentarse: los ojos están abiertos pero toda su atención está dentro del bindu (ajna chakra). El practicante puede ver de una forma total o periférica. Esto quiere decir que ves pero no ves, y esta forma de estar puede utilizarse con los demás sentidos, oir pero no oir, hablar pero no hablar, etc. Este es el estado más elevado de kaivalya y es el mejor método de auténtica renunciación. Este estado es mencionado en el Bhagavad Gita - padin ap aíra mibambhasa, significa que el individuo permanece en su propia vida y puede realizar todas las acciones cotidianas, pero a través de esta práctica nunca se verá afectado por sus acciones, del mismo modo en que las hojas de la flor de loto no son afectadas por el agua que está en ellas.

SEGUNDO KRIYA, desarrolla y regula la fuerza vital, prana. Consiste en cinco partes diferentes que permiten al Kriyaban averiguar qué son los chakras, abrir bloqueos y librarse de los efectos negativos de los planetas, estrellas y karmas que se encuentran bloqueados en el interior de la espina dorsal. El segundo kriya otorga al ser humano Sabikalpa Samadhi: genuina renuncia de los elementos internos. Puedes estar totalmente envuelto en la vida externa pero a la vez en completa renuncia sobre apegos interiores resultantes del olfato, gusto, vista, tacto y oído (como está escrito en el cuarto capítulo del Bhagavad-Gita), que están íntimamente conectados con dinero, sexo, mente, ego e ilusión.

El papel del segundo Kriya entre todos los Kriyas posee una tremenda influencia en la vida de los principiantes. Proporciona contracción y relajación en los cinco elementos. La primera parte del segundo Kriya toca cada chakra con la respiración (prana). La segunda parte equilibra cada chakra con el ritmo (sensación interna) y los sonidos raíz. La tercera parte atraviesa a fondo todos los elementos en el interior de la espina dorsal; el sonido de los elementos es purificado y dota de dominio del alfabeto interno (cincuenta sonidos). De este modo el Kriyaban alcanza verdadera comunicación con el ser interior, que crea el estado de cero absoluto (Sunyam). La cuarta parte es propia meditación, un estado sin pensamientos, palabras, imaginación, sin cualidades o caracteres y proporciona el estado de Samadhi. La última parte, después de la meditación, es jyoti mudra y es diferente del jyoti mudra que se practica en el primer Kriya. Este segundo Kriya jyoti mudra es invariable y su practica no cambia en ninguno de los sucesivos Kriyas.

TERCER KRIYA, se compone de tres partes diferentes. La primera parte permite al Kriyabán permanecer arriba, flotar por encima de la vida (no levitación física). La segunda parte permite al practicante separarse del cuerpo, permanecer arriba y entrar en hiranyagarbha: el útero de oro dentro del ser, en el cráneo. La tercera parte de esta particular técnica va encaminada a continuar en el estado anteriormente indicado espontáneamente noche y día.

CUARTO KRIYA, lleva al principiante al estado de ausencia de respiración, obteniendo así dominio sobre la vida y la muerte, alcanzando finalmente “el estado sin muerte’- el cuerpo puede ser destruido mas tu permaneces siempre en la vida.

QUINTO KRIYA, como ya se ha mencionado, el cuarto kriya permite al Kriyabán ir más allá de la muerte y permanecer en vida, el estado sin muerte. El quinto Kriya permite al Kriyabán ir incluso más allá de la vida, renunciando incluso de esta.

Es muy importante continuar siempre adelante, renunciando a cada paso de tu progreso ya que estos no son la meta. En el estado del SEXTO KRIYA vas más allá de la vida y de la muerte, Prana apanam tatha pare, ambas corriente de vida y muerte son detenidas, no hay manifestaciones, pero sigue habiendo un estado.

¿Sabes cuál es este estado? Es el estado de cero absoluto. Es imposible que no haya manifestaciones pero cada paso es una manifestación de cero; podría haber millones de ceros pero no hay cuenta: 0+0=0. Es la meta del Yoga.

Al final, este estado de nirbi kalpa samadhj transfiere una fuerza supernatural, una súper energía, comenzando desde la fontanela (Sahasrara) a lo largo de la columna vertebral hasta el cóccix (Muladhara), la tierra. Este es el SÉPTIMO KRIYA, el estado de Kaivalyam- la verdadera esencia de la vida, Nirvanum. Los Sutras dicen que éste es el estado de nirbija- sin semillas o nirbikalpa samadhi.

Iniciación

Kriya yoga es normalmente transmitido por un maestro experto en la práctica a cualquier persona que desee aprenderlo, suponiendo que esta sea mayor de doce años. La iniciación juega un papel muy importante en todas las áreas de la vida, particularmente en el campo espiritual. Es otorgada a la persona que la solicita. El deseo de tomar la iniciación es primordial. Al comienzo de su vida el individuo es iniciado por la respiración cuando los cinco pranas penetran amrita. Este es el comienzo de la vida, más el cuerpo es incapaz de comprender esta respiración que lo penetra al nacer. Por esto debemos nacer una segunda vez para averiguar quienes somos y que es el prana.

Brahma ha entrado en nosotros pero no le conocemos. Jesús dijo: “tu has nacido de la carne; debes nacer de nuevo del agua y del espíritu”. Nacemos de la carne, por eso estamos tan apegados a ella, nacemos del placer sexual por eso lo anhelamos constantemente. Cuando un problema surge a nivel afectivo o sexual, sentimos que el mundo se nos derrumba, que nuestra vida se destruye. Sin embargo la vida no se limita a esto. La vida es maravillosa. La sexualidad es solamente una de las causas de la vida, la segunda de entre otras siete.

Debemos nacer una segunda vez, no a través del sexo, ni a través del útero materno, sino a través de la Madre Divina, arriba, en el cráneo, a través del agua y del espíritu. Esto significa con amor y determinación, a través de la respiración de fuego de tu prana. Esto es la iniciación, el segundo nacimiento (dwija), que da acceso al conocimiento. De este modo somos capaces de abrir cada unos de nuestros centros (chakras), liberando así nuestros karmas.
El día de la iniciación el maestro purifica los centros, elimina bloqueos y muestra la dirección al discípulo, que siente la vibración divina. La iniciación es a menudo malinterpretada, en base a especulaciones o ideas dogmáticas preconcebidas. No se encuentra en un nivel emocional. Es muy bella y al mismo tiempo muy profunda. Si elimina todos los karmas obtiene la semilla (bija), purificándolo todo y estableciendo su Alma (atma pratishta) en su hogar, lo cual es llevado a cabo por las energías de los dos, maestro y discípulo. Cuando comprendemos esto de forma correcta, la influencia se percibe a un nivel muy profundo, no emocional. Debe ser vivido con calma y espontánea determinación, con divinidad pero sin rigidez.

La iniciación debe ser siempre conferida por un maestro realizado. Concéntrate y siente la divina vibración y tu vida será bendecida. Luego practica, permaneciendo siempre arriba. Si no tienes tiempo para practicar, simplemente práctica esta parte del Kriya mientras caminas o estás sentado en el trabajo. Práctica respirando con amor, ve al lugar de donde provienes, al lugar de donde has descendido, al átomo (anu), al último punto, tan pequeño, más allá de la forma. Tú naciste de este punto, luego crecieron los miembros, pies, manos, cara y tronco fueron formados. Luego aparecieron los orificios, las aberturas de esta casa, que se convirtió en un gran cuerpo. Si provenimos de este punto infinitamente pequeño, ¿porqué no volver a él? Hemos ido más allá de chitta, ahora debemos regresar. Todo está ahí, dentro del cuerpo.

El gurú reside en el sur (dakshina) y arriba, en la parte anterior de ajna chakra. El gurú te llevará desde dakshinayana, hacia arriba, hasta uttarayana, desde el sur hasta el norte, desde el comienzo del sur hasta el final de norte. Por ello debemos ascender desde el sur hasta el norte, desde la base del cuerpo hasta su parte superior. La palabra “utara” significa norte y respuesta. La palabra “dakshina” también tiene dos significados. Por un lado significa sur y por otro, donación, la ofrenda que es ofrecida durante la iniciación. La ofrenda son nuestros tres cuerpos. Dakshina es la ofrende al gurú. Por lo tanto debemos permitir a la divinidad elevarse y ofrecerlo todo al gurú (al alma que está en el cráneo). En Sánscrito la iniciación se llama “diksha”. Di, donación, y Ksha, vacuidad, vacío y pureza, o también dirección (di) y éter (ksha). Nuestra dirección es avanzar hacia el cielo, el vacío, la vacuidad. Allí encontramos al gurú, que es la respuesta. No todo se basa en lo que el maestro otorga, sino en lo que el discípulo entrega y en la sincronía entre los dos. Así, el discípulo siempre tiene una pregunta y el maestro una respuesta.



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